La quinua es una planta de grano que se cultiva por sus semillas comestibles y altamente nutritivas. La quinua se originó en Perú, Bolivia y Ecuador en la región andina hace entre 3.000 y 4.000 años. La evidencia sugiere que existió hasta hace 7.000 años, pero no fue domesticada hasta hace 3.000 o 4.000 años. El alto contenido de proteínas y la ausencia de gluten de la quinua la convierten en una opción popular de rápido crecimiento para aquellos interesados en mejorar su salud. Las semillas de quinua tienen una capa amarga que ayuda a disuadir a las aves de comerlas mientras crecen. Este recubrimiento se elimina durante el proceso.

Datos interesantes sobre la nutrición de la quinua:

La quinua se pronuncia”KEEN-wah”.
Existen más de 100 variedades de quinua.
La palabra quinua tiene su origen en la palabra “kinwa” de la lengua quechua.
Las civilizaciones andinas precolombinas consumieron quinua. Era una parte importante de su dieta.
Los incas se referían a la quinua como la “madre de todos los granos” (chisaya mama).
La quinua es una especie de pata de ganso.
La quinoa es un chenopodio y está relacionada con las plantas rodadoras, las espinacas y la remolacha.
La quinua es un pseudocereal, no un cereal real, pero se utiliza hoy en día en los cereales debido a sus beneficios para la salud.
La quinua contiene altos niveles de grasa saludable y, curiosamente, no se estropea rápidamente como los científicos pensaban. El mayor contenido de grasa lo protege contra la oxidación.
A diferencia de la mayoría de los otros granos, la quinua es una proteína completa. Contiene lisina e isoleucina que la mayoría de los granos no tienen suficiente para producir una proteína completa. La quinua contiene cantidades suficientes de estos aminoácidos.
La quinua contiene el tipo de grasa monoinsaturada que promueve la salud del corazón y ayuda a disminuir la inflamación en el cuerpo. La inflamación está asociada con muchas enfermedades que muchos granos, como el trigo integral, en realidad empeoran.
La quinua es rica en fitonutrientes como el ácido vainílico, hidroxibenzoico, cumárico y ferúlico.
La quinua contiene flavonoides antioxidantes como la querticina y el caempferol. Los flavonoides que se encuentran en la quinua son a menudo más altos que los que se encuentran en los arándanos.
La quinua contiene nutrientes antiinflamatorios que incluyen ácidos fenólicos, gammatocoferol, árabes y rhamnogalacturonanos.
La quinua contiene fibra que puede ayudar a promover la regulación del azúcar en la sangre.
La proteína de la quinua ayuda a regular el azúcar en la sangre.
Estudios en animales han demostrado que la quinua puede ayudar a disminuir el colesterol mientras que promueve el colesterol bueno (HDL).
Las propiedades antiinflamatorias de la quinua pueden ayudar a proteger contra el cáncer en los seres humanos.
La quinua es una buena alternativa para aquellos con alergias a la sensibilidad al gluten o para aquellos con enfermedad celíaca (aquellos con celiaquía se enferman gravemente por cantidades mínimas de gluten).
La quinua es una excelente opción para los veganos debido a su alto contenido de proteínas y bajo contenido de grasas.
La quinua suele cocinarse como el arroz, y se consume en una variedad de formas y en una variedad de platos…
La quinua contiene proteínas, fibra, grasa, fósforo, cobre, folato, magnesio, carbohidratos, calcio, hierro, potasio, zinc y sodio.
La quinua ha demostrado ser fácilmente digerible y no es comúnmente un alimento alergénico.
Las variedades de quinua que se encuentran con más frecuencia en las tiendas son la blanca, la negra y la roja.
El año 2013 fue llamado “Año Internacional de la Quinua” por la Asamblea General de las Naciones Unidas en un esfuerzo por crear conciencia sobre el papel potencial de la quinua en la nutrición, la lucha contra la pobreza y la ayuda para proporcionar seguridad alimentaria.