Qué sustancias se esconden en los detergentes convencionales y por qué se recomienda elegir orgánicos

Te invito a hacer una pequeña prueba: elige uno de los productos de limpieza que usas habitualmente y lee (quizás por primera vez), los ingredientes de la etiqueta. ¿Encontró tensioactivos aniónicos o tensioactivos no iónicos en su lista? La gran mayoría de detergentes tienen tensioactivos en su composición, y este término no es el equivalente de un solo ingrediente, sino de un grupo de productos químicos.

Sí, hay químicos en los detergentes con los que entramos en contacto casi todos los días y que van afectando nuestra salud poco a poco, con cada uso. Los más comunes son:

  • sulfato de sodio (SLS), responsable de desencadenar reacciones alérgicas, que pueden causar irritación severa de la piel y las vías respiratorias;
  • albencenosulfonato de sodio, sustancia obtenida del aceite que afecta el sistema nervioso y favorece la aparición de enfermedades degenerativas como el Parkinson y el Alzheimer;
  • abrillantadores ópticos, a menudo se encuentra en detergentes que prometen un “blanco inmaculado” de ropa. En realidad, se trata de agentes fluorescentes que solo dan la impresión de blanquear la ropa al transformar los rayos ultravioleta en luz;
  • FENOL, productos químicos cancerígenos;
  • fosfato, cuyo uso en la fabricación de detergentes ha sido prohibido por el Parlamento Europeo;

… Y la lista de tales sustancias puede continuar.

Los detergentes convencionales afectan no solo a nuestra salud, sino también al entorno en el que vivimos. Como se puede ver en la imagen a continuación, las aguas residuales de las actividades domésticas diarias contaminan los ríos a los que llega debido a su contenido químico. Con la excepción de los tensioactivos no iónicos, la gran mayoría de sustancias no son biodegradables y, por tanto, afectan tanto a la fauna como a la flora a largo plazo.

Compramos detergentes y otros productos de limpieza para asegurarnos de que vivimos en un entorno desinfectado, pero es su uso lo que nos enferma. ¿Cómo podemos cambiar esta paradoja? Por una simple elección: detergentes orgánicos en detrimento de los convencionales.

Los detergentes orgánicos son productos ecológicos que no contienen blanqueadores químicos, enzimas, aditivos petroquímicos, fragancias artificiales u otras sustancias tóxicas. Se basan en ingredientes ecológicos, son 100% biodegradables, seguros para fosas sépticas y no provocan alergias ni irritaciones.

Los tensioactivos (agentes de limpieza y eliminación de manchas) proceden únicamente de fuentes vegetales, siendo la categoría de los detergentes orgánicos tan eficaces en la actividad de limpieza como los productos convencionales.

Al optar por los detergentes orgánicos, eliges a favor de tu salud y la de tus seres queridos, y por último pero no menos importante, la del medio ambiente.

En jotaeslava.es Te espera una amplia gama de detergentes y productos de limpieza orgánicos.

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