Amaranto – La comida de los dioses.

Amaranto Apodada “la flor inmortal y la belleza eterna” por poetas como John Milton en “El paraíso perdido” es una planta medicinal cosmopolita, pero también un cereal muy antiguo de América del Sur, utilizado por los aztecas e incas.

Este cereal sin gluten se cultiva desde hace 8.000 años. El nombre de la planta proviene del griego donde “amaranthos” significa el que no se marchitará. En la antigua Grecia se consideraba una planta sagrada, símbolo de la inmortalidad.

Desde la década de 1970, el amarath se ha redescubierto como una planta beneficiosa para la salud. Hasta ahora, se han descubierto más de 60 especies diversas, diseminadas en áreas tropicales como India, Malasia, Indonesia, China.

¿Qué es el amaranto?

Amaranto Pertenece a la categoría de los súper cereales, siendo uno de los alimentos más nutritivos que se conocen, teniendo un valor proteico superior al arroz, la harina integral, la avena o el centeno. También es rico en lisina (proteína de alta calidad), fibra, vitamina A, E, B, D, aminoácidos esenciales y minerales como hierro, magnesio, zinc, fósforo, cobre y especialmente manganeso, pero también más calcio que otros. cereales. Contiene 16% de proteína pura y es sin gluten.

Beneficios del amaranto

Tras una investigación científica realizada en 2003 en un instituto de Canadá, se descubrió que el amaranto, tanto en forma de cereal como de aceite, reduce el colesterol malo en sangre en casi un 22%. Según la investigación, se ha demostrado que el amaranto reduce los niveles de una lipoproteína muy peligrosa entre un 21% y un 50%. El amaranto es mucho más eficaz y más rápido para reducir el colesterol que la avena.

Es muy recomendable el consumo regular de amaranto durante el embarazo y la lactancia. También es muy recomendable si eres vegetariano, si sigues una dieta sin alimentos que contengan gluten, si intentas comer sano para la salud del corazón o si sigues una dieta para diabéticos.

Es un ingrediente único e inusual, pero a la vez con un gran valor nutricional. Si en el pasado lo consumían guerreros y deportistas, porque les daba energía y mejoraba su rendimiento, hoy tiene un abanico de recomendaciones y consumidores mucho más amplio. El amaranto tiene un perfil nutricional extraordinario, es decir, nos aporta fibra dietética, calcio, hierro, vitaminas, minerales, lisina, cisteína, así como buenos aminoácidos y proteínas. Tiene un contenido de sodio muy bajo y las grasas saturadas faltan por completo.

El amaranto es uno de los pocos cereales que también contiene fitoesteroles, que reducen el riesgo de desarrollar células cancerosas en el cuerpo y previenen muchas enfermedades graves.

En cuanto al envejecimiento prematuro, el consumo regular de amaranto previene los desequilibrios en el metabolismo del calcio y del hierro, que normalmente ocurren en la vejez.

¿Cómo se consume el amaranto?

Debido a que el amaranto se coagula muy rápidamente en el frío, se recomienda consumirlo mientras está caliente. Se puede preparar, cocinar como cualquier otro cereal, pero se vuelve más pegajoso cuando se cocina muy duro, en cambio es particularmente nutritivo. Si se cocina en una olla a presión, hervir el amaranto toma solo 10 minutos. El amaranto se puede combinar excelentemente con trigo sarraceno, arroz integral, mijo, pero también con maíz, cebolla y frijoles.

Las semillas se pueden agregar con éxito a los alimentos guisados ​​como un ingrediente rico y espesante. Se utiliza para preparar pasta y diversos productos horneados, así como para preparar pan mezclado con otras harinas (una parte de amaranto por 3-4 partes de harina de trigo). Si se preparan panqueques, pastas o pasteles, se puede utilizar 100% amaranto. Este cereal tiene una textura pegajosa diferente a la mayoría de los cereales que tienen una textura esponjosa. El aroma del amaranto es ligeramente dulce, con matices de avellanas.

Recetas con amaranto o quinua:

Tabulé

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Ingrediente:

  • una taza de quinua o amaranto
  • una taza de perejil finamente picado
  • media taza de cebollas verdes finamente picadas
  • 2 cucharadas de menta fresca
  • media taza de jugo de limón
  • un cuarto de taza de aceite de oliva
  • 2 dientes de ajo machacados
  • un cuarto de taza de aceitunas picadas
  • hojas enteras de lechuga

Hervir la quinua o el amaranto a fuego lento durante 12-15 minutos (una parte de quinua y una parte de agua). Dejar enfriar.

Ponga todos los ingredientes, excepto las hojas de lechuga, en un bol y mezcle suavemente. Deje enfriar durante una hora para que se enfríe y mezcle los sabores.

Lave y seque las hojas de ensalada y úselas para decorar el tazón para servir. Agrega el plato al bol y decora con aceitunas.

Budín de quinua o amaranto

Este postre ligero y saludable también es elegante y particularmente sabroso.

Ingrediente:

  • 2 tazas de quinua o amaranto, previamente hervidas
  • una taza de jugo de manzana
  • media taza de pasas
  • media taza de almendras molidas más grandes
  • una cucharadita y media de extracto de vainilla
  • jugo de medio limón
  • cáscara de un limón
  • canela

Mezcle todos los ingredientes en una olla a fuego lento durante 15 minutos. Vierta el pudín en tazones de postre individuales.

Adorne con uvas o rodajas de fresas y refrigere.

Verduras con quinua o amaranto

Ingrediente:

  • 2 tazas de quinua hervida o amaranto
  • 1 cebolla finamente picada
  • 1 zanahoria en rodajas
  • 1 tallo de apio picado
  • 1 taza de champiñones en rodajas
  • 3 dientes de ajo finamente picados
  • media taza de almendras trituradas
  • un cuarto de taza de semillas de girasol
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de mezcla de especias

En una sartén, sofreír las verduras, el ajo, las semillas y las almendras hasta que estén blandas. Agrega la salsa de soja y luego la quinua o el amaranto.

Mezclar todo hasta que los ingredientes y sabores sean uniformes.

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